La anorexia y la bulimia constituyen dos enfermedades cuya incidencia es de
las que más aumentado en los adolescentes españoles en los últimos años,
considerando a las gimnastas un grupo de especial riesgo. Cabe destacar que el
prototipo de persona afectada se trata de una adolescente de entre 14 y 18
años, buena estudiante, extrovertida y con capacidad para el trato
interpersonal, de nivel social medio o medio-alto y que probablemente haya
sufrido un acontecimiento desagradable una época reciente de su vida.
La razón por la que hablábamos previamente de anorexia entre las gimnastas,
se podría explicar por diferentes motivos. Primero; la actividad les obliga a
mantener su peso por debajo de lo normal para su edad. Segundo; el peso llega a
convertirse en una verdadera obsesión y esa continua preocupación es uno de sus
síntomas constantes. De hecho, algunos expertos afirman que modelos, bailarinas
y gimnastas tienen actitudes y comportamientos cercanos a la anorexia. Tercero;
muchas de ellas sufren amenorrea (ausencia de menstruación por un período de
tiempo mayor a los 90 días), uno de los síntomas principales para diagnosticar
la enfermedad.
Algunas de las consecuencias más graves que pueden ocurrir en este grupo de
deportistas a medio y largo plazo podrían ser un retraso en el crecimiento,
problemas gastrointestinales, una pérdida de densidad ósea y alteraciones en
los niveles hormonales. Todo ello debido a estas dietas estrictas en épocas de
desarrollo y al exceso de ejercicio físico realizado. El Colegio Americano de
Medicina considera que un 62% de los deportistas de élite padecen trastornos de
salud como consecuencia de su alimentación. Aproximadamente un 18% de
ellos corren el peligro de caer en la anorexia. Por otro lado, el uso de
bloqueantes artificiales, los cuales retrasan la menstruación como
anteriormente mencionábamos, puede causar osteoporosis. Un régimen muy
restrictivo puede conllevar déficits de vitaminas y minerales como el hierro.
Tania Lamarca (ex integrante del equipo olímpico español de gimnasia
rítmica y ganadora de una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta
1996 ) comentaba estas palabras años después de haber abandonado la
práctica profesional y en ámbitos internacionales de este deporte : “ Ahora
puedo comer de todo, salir por ahí y tomar algo sin preocuparme. Puedo esquiar
y dedicar más tiempo a mi familia y a los amigos. La vida me ha cambiado mucho“

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